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OPINIÓN

MI REENCUENTRO CON AMOS OZ

Estoy entusiasmado con mi reencuentro con Amos Oz, el autor israelí del que recuerdo que leí hace tiempo “Las mujeres de Yoel” y alguna otra cosa. El reencuentro fue casual al encontrar en Youtube una conferencia dio en Tel Aviv hace unos años con el título de “La cuenta no esta cerrada”. Mi admiración por lo expuesto por Oz es plenamente creíble porque yo he sido siempre partidario de los palestinos y Amos Oz, como él mismo dice, es un sionista, un partidario riguroso del derecho de los judíos a tener su propio Estado. Pero lo que encuentro admirable es que Amos Oz hace un análisis objetivo y sin concesiones del conflicto palestino-israelí y afirma que solo existe una solución al enfrentamiento y que esa solución es la creación de dos estados, Israel y Palestina (un Estado viable para los palestinos, no una colección de enclaves), con todos los derechos, las fronteras y el reconocimiento internacional. Con esta afirmación, Oz se enfrenta a los dos puntos de vista contrarios y cerriles, los hamas-yihad, etc. le acusan de “sionista” y los sionistas le acusan de “traidor”. Paradójico, ¿no? ¿Hace de eso a Amos Oz un personaje intermedio entre las dos posturas? En absoluto. Sigue siendo un partidario acérrimo de Israel y no acepta un Estado único con las dos comunidades pues no quiere volver a ser “una minoría”, los judíos ya lo han sido y no les ha ido muy bien. Para mí, eso hace Amos Oz completamente creíble y estoy absolutamente de acuerdo con él. La otra realidad es que es que el ser humano comparte el 70% de sus genes con el cocodrilo y el 82% con los gorilas, lo que quiere decir que todavía sufrimos ese apego a lo cercano, a la familia, a nuestro pueblo, nuestro idioma, cultura y religión (quien la tenga) y entendemos al resto del mundo como enemigo en el mejor de los casos como adversario. Eso tiene mal arreglo y probablemente pasarán cientos de años hasta que nuestra inteligencia supere a nuestra barbarie. Mientras tanto seguimos con la estupidez del nacionalismo