El espía imperfecto

Un miembro de la dirección de ETA, Ignacio Sagarzazu, alias Iñaki de Mondragón, se pone un día en contacto con las autoridades a través de un antiguo amigo periodista ofreciéndose para trabajar con ellos contra la organización. Miguel Maestre, agente del CNI, recibe de sus superiores el encargo de ponerse en contacto con él. Tanto él como sus superiores desconfían profundamente, pero los primeros contactos con Sagarzazu, en absoluto secreto, dan buenos resultados y se consiguen algunas detenciones y parar atentados en marcha. No obstante, Maestre, en su trabajo de controlador de Iñaki, intenta averiguar cuáles son los motivos profundos de la traición de Iñaki a los suyos y cree encontrar las razones en un cáncer terminal que padece Iñaki y en los celos por el amor no correspondido de Izaskun. Poco a poco, Maestre se involucra en la historia del etarra al tiempo que le utiliza y descubre que Iñaki fue el ejecutor de Domingo, el máximo dirigente de ETA muerto en un supuesto accidente en Argelia. Maestre irá entrando en los entresijos del cerebro de Iñaki al tiempo que éste va liquidando sus asuntos pendientes y se establecerá entre ellos una relación extraña hasta el punto de que el agente del CNI llegará a protegerle frente a sus propios jefes porque le ha prometido que, a cambio de su colaboración para desmantelar a ETA, le ayudará a tener una nueva vida junto a Izaskun. El final no puede ser sino trágico, aunque desde luego, sorprendente.