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LA OPINIÓN

A PROPÓSITO DEL SEÑOR CANTÓ

Sin ánimo de juzgar a esta persona, la actitud de Tony Cantó me lleva a una serie de reflexiones sobre las personas y su relación con la política. No conozco al señor Cantó así que me abstendré de juzgar su personalidad o su actitud fuera de la política que él mismo ha optado por ejercer. Me da la impresión que, siendo un hombre de derechas, le falta quizá un poco de madurez pues soy de la opinión que las opciones políticas hace años, si no siglos, que están claramente definidas. Sin etiquetar a nadie de “izquierda” o “derecha” vamos a concretar algunos detalles. Se puede ser partidario de la enseñanza pública o privada, de la sanidad pública o privada, del transporte colectivo público o privado, partidario de la existencia de una banca pública potente que marque las normas a la banca privada, partidario, por supuesto, de las “fuerzas de orden público” y no de la seguridad privada, de los impuestos altos para los ricos o de los impuestos bajos para esos mismos ricos que así “invierten y crean trabajo”. Se puede ser partidario de que los trabajadores de las empresas tengan voz y voto, incluso parte de propiedad en ellas o que se limiten a trabajar. Se puede ser partidario de que los sindicatos tengan voz y voto en la política económica o que esa política sea patrimonio de las grandes empresas. Todo eso señala si las personas, o los políticos, son de izquierda o de derecha. No hay más. Es cierto que hay un amplio abanico de posibilidades en todas esas opciones pero que reflejarían más los intereses y los gustos personales que la realidad política. Dicho esto dejo fuera, claro está, a todos aquellos personajes que no han entendido el lema de las Naciones Unidas “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos” y a aquellos que creen que la mujer es “diferente” en derechos y obligaciones o que piensa que “la patria” es algo diferente y por encima de las personas a las que ampara. Así pues, el señor Cantó, como cada uno de nosotros, sabrá si es de derechas o de izquierdas. Allá él.