Klaus Rotter, amoral, refinado y adicto a los fármacos, hauptsturmfürer de las SS y antiguo inspector de policía, es detenido en mayo de 1945 por soldados británicos en Kiel, cuando intenta huir por mar a Suecia. Al interrogarle, los británicos descubren que están ante un elemento importante de los servicios secretos del Tercer Reich y deciden pasar el caso al MI6. El agente Tom Wallace, su interrogador, irá descifrando la personalidad y la vida de Rotter con la intención de sacarle toda la información posible y tal vez utilizarle. Wallace descubrirá que Rotter sirvió de cerca al obreguppenfhürer Reinhard Heydrich y que posee informaciones que pueden ser vitales para los nuevos tiempos de guerra fría que se avecinan. Cuando Rotter tiene que escoger entre colaborar con los británicos o ser fusilado (o peor, entregado a los rusos), decide ir contando, gota a gota, sus oscuras actividades junto a Heydrich.