Klaus Rotter, sádico, refinado y adicto a los fármacos, capitán de las SS y antiguo inspector de policía, es detenido en mayo de 1945 por soldados británicos cuando intenta llegar a la ciudad de Kiel para huir por mar a Suecia. Al interrogarle, los británicos descubren que están ante un elemento importante de los servicios secretos del Tercer Reich y deciden explotarlo. Rotter sirvió de cerca al “heredero del diablo”, Reinhard Heydrich y posee informaciones que pueden ser vitales para los nuevos tiempos de guerra fría que se avecinan. Cuando Rotter tiene que escoger entre colaborar o ser fusilado (o peor, entregado a los rusos), decide ir contando, gota a gota, sus oscuras actividades junto a Heydrich.