Espionaje y género negro
Mi primera novela «Como lágrimas en la lluvia» era un relato de género negro, sin duda, pero cuando un escritor se enfrenta a una página en blanco lo más importante es empezar a escribir. Luego todo transcurre de modo lógico y uno pasa de una historia de crímenes a una historia de espionaje como «El espía imperfecto». De ahí al espacio exterior con «El proyecto Alpha» y a un estudio de la Barcelona secreta. Colaboré en la creación de un Club de autores de espionaje, Letras y Espías y de nuevo al género negro, pero qué más da dedicarse a uno o a otro género: «Para qué discutir»… si puedes pelear.
Una mañana de 1972 aparece un cadáver flotando en aguas del Club Náutico de Barcelona. El muerto es Alberto García Rañé, un joven hijo de la alta burguesía barcelonesa miembro de la tripulación de uno de los veleros que debe participar en la selección para la Olimpiada de Munich. La investigación se ve entorpecida desde el primer momento por el hecho de que uno de los veleros que deben participar en las pruebas, el Fortuna, está patroneado por el entonces Príncipe Juan Carlos y todo el mundo opina que el impacto publicitario debe ser mínimo.